Una partida de ajedrez... única

El Ocho es la conocida novela de Katherine Neville, publicada a mediados de los ochenta y que desde entonces ha sido una de las más leídas en el mundo.

Catherine Velis, una alta ejecutiva experta en ordenadores, se ve atrapada sin quererlo en la búsqueda de un legendario ajedrez que perteneció al emperador Carlomagno. El campeón soviético de este deporte, de gira por Nueva York, le advierte que corre un grave riesgo si se empeña en encontrar las piezas, pues en ellas reside la clave de una antigua fórmula ligada a la alquimia, la masonería y los poderes cósmicos. Ese mágico ajedrez, enterrado durante mil años en una abadía francesa, nos conduce a los siglos XVI y XIX, narrando la historia de los personajes que poseyeron sus piezas y por la larga serie de críemens que se cometieron para hacerse con ellas. Los personajes van desde Napoleón, Robespierre y Casanova, hasta Voltaire, Newton o Catalina la Grande.

Katherine Neville escribió esta novela pensando en un "paratodoslosgustos", además de ser un libro de saltos continuos, que te puede sorprender y enganchar o, en ocasiones, sacarte totalmente de contexto. Puedes encontrar famosos personajes de la época de la Revolución Francesa y dos líneas después encontrarte en la crisis del petróleo vivida en los setenta. Cultura, aventura, intriga y pasión resumidos "tan sólo" en 859 páginas, en las que no tendrás otra alternativa que no sea la de gozar de su lectura.



"El tablero, forjado exclusivamente en plata y oro, medía un metro entero por cada lado. Las piezas, de metales preciosos afiligranados, estaban tachonadas con rubíes, zafiros, diamantes y esmeraldas sin tallar pero perfectamente lustrados, y algunos alcanzaban el tamaño de huevos de codorniz. Como destellaban y resplandecían a la luz de los faroles del patio, parecían brillar con una luz interior que hipnotizaba a quien los contemplara.
La pieza llamada sha o rey alcanzaba los quince centímetros de altura y representaba a un hombre coronado que montaba a lomos de un elefante. La reina, dama o ferz iba en una silla de manos cerrada y salpicada de piedras preciosas.
Los alfiles u obispos eran elefantes con las sillas de montar incrustadas de raras gemas y los caballos o caballeros estan representados por corceles árabes salvajes; las torres o castillos se llamaban ruji, que en árabe significa carro. Eran grandes camellos que sobre los lomos llevaban sillas semejantes a torres. Los peones eran humildes soldados de infantería de siete centímetros de altura, con pequeñas joyas en lugar de ojos y piedras preciosas que salpican las empuñaduras de sus espadas".

8 fueron los árabes que transportaron el ajedrez.
8 es el número místico en muchas culturas.
8 casillas tiene de ancho un tablero de ajedrez.
4 veces 8 son las piezas de un ajedrez.
8 veces 8 son las casillas que contiene un tablero de ajedrez.
Y el 8 es la forma del infinito.


El Periscopio Indiscreto

2 comentarios:

Lo leí con 12 años y es probablemente el libro al que debo mi adicción a la lectura, 100% recomendable! Fuck Dan Brown!

31 de octubre de 2008, 11:44  

Es un libro magistral. Ya lo he leído varias veces, pero al verlo aqui en vuestro blog me ha dado ganas y me lo voy a leer otra vez. Bien por vosotros por hablar de buena lectora.

5 de noviembre de 2008, 23:32  

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